Bandejas de almácigos con plántulas verdes en etapa inicial de crecimiento.

Los sistemas de siembra disponibles para el cultivo de pepino

La producción de pepino está atravesada por ciertos mecanismos vinculados a la preparación del terreno, el riego de las plantas y la limpieza de los suelos productivos. 

Obtener pepinos sanos, de calidad y con buen sabor empieza mucho antes y tiene que ver con las condiciones en las que se siembran las semillas y las prácticas que forman parte del proceso de desarrollo. 

La limpieza de los suelos puede contener la fumigación de las superficies para quitar posibles plagas u hongos. Agro Sustentable comercializa el insecticida natural BIOINSECT, alejando a los productores de la dependencia de productos químicos y contaminantes. 

Optar por el invernadero como lugar productivo, implica la limpieza de los suelos que se debe realizar previo a la cobertura de plástico y dejando actuar el insumo elegido más de un mes. La limpieza de los cultivos se puede realizar a través de la limpieza de los cultivos mediante los mecanismos de riego , a diferencia de la de suelo que se realiza para prevenir la presencia de hongos y bacterias. 

El tipo de variedad elegida también va a desencadenar diferentes prácticas productivas. Por ejemplo, el pepino corto tiene un plazo de cosecha diferente al de pepino mediano o largo. Y la temperatura requerida también es distinta. 

La siembra del pepino se coloca a más de un metro de profundidad y por lo general se suelen elegir los meses de otoño y primavera ya que el pepino no soporta las temperaturas demasiado frías. 

El trasplante se debe realizar por la tarde cuando no haya tanto impacto del sol. En los cultivos que se siembran directamente en el suelo, el riego se realiza con un gotero que está junto a la planta, pero existen otros sistemas en los que el agua tiene determinados recorridos para llegar a la planta. 

El acolchado plástico en el cultivo de pepino

El uso del acolchado plástico logra que las plantas no sean atacadas por malas hierbas y mantiene la humedad en el suelo sembrado. Así como también permite que el invernadero tenga una temperatura más elevada y no haya demasiada humedad. 

Durante los meses de verano no es recomendable usar este tipo de elementos por la alta exposición solar, debido a que las raíces están más expuestas a las condiciones generadas en el interior del invernadero.

Hay una técnica que se suele usar en el cultivo de pepino y que tiene que ver con el tutorado. La misma consiste en guiar el tallo principal a través de un hilo que asciende a una altura de 2 metros promedio.  Una vez que la planta llegó se forma a la choza para ir guiado al resto de los tallos que luego se dejan caer de forma vertical hasta el suelo.

Podar las plantas favorece a lograr un equilibrio vegetatito y terminar con aquellas malezas que impiden el ingreso de aire y de luz.  Mediante la poda el productor puede regular la cosecha, adelantarla o atrasarla según sus propias necesidades y mejorar la calidad de los frutos obtenidos. 

La poda de formación es por la cual se podan todos los frutos y los tallos laterales hasta que la planta llegue a una altura de 70 cm. A partir de ahí, la situación puede mutar dependiendo la variedad de pepino. Por ejemplo, en el pepino corto y medio se quitan los tallos por encima de la segunda o tercera hoja y en el pepino largo se dejan sólo los frutos. 

La poda de mantenimiento, en tanto, mantiene la planta limpia de aquellos frutos que no se han desarrollado bien o que están podridos. 

El riego de las plantas de pepino

En el riego de pepino se debe tener en cuenta la calidad del agua utilizada, el tipo de instalación disponible para regar y las necesidades propias de la planta. Los sistemas más elegidos son aquellos que facilitan un riego localizado y que contribuye al ahorro del agua y permite distribuir pequeñas dosis en retiradas ocasiones. 

Este tipo de riego puede tener algunos inconvenientes vinculados a los costos que requiere su instalación y el posible daño del suelo si no se maneja correctamente el uso del agua o si ésta no tiene la mejor calidad. 

Así como también puede alentar a la pérdida productiva si se descuidan las operaciones, llegando incluso a una total inutilización del mecanismo.  El personal destinado a esta tarea debe estar capacitado, ya sea si lo hace de forma manual o si tiene la opción de realizarla con algún equipo tecnológico avanzado. 

El grado de necesidad de agua va a depender de la variedad de pepino y de las condiciones en las que se cultive. Factores como la transpiración de la planta o la evaporación del agua del suelo también tienen un rol determinante.

El pepino al tener un rápido desarrollo necesita de mucha cantidad de agua. Hay agricultores que eligen el riego por goteo, por ejemplo, que ahorra la cantidad de agua usada. El tipo de suelo y de invernadero pueden demandar más o menos agua. 

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