Pequeñas plántulas emergiendo del suelo fértil en una etapa temprana de crecimiento, representando el desarrollo inicial de los cultivos y la importancia de los insumos agrícolas en la producción.

El efecto del costo de los insumos

Lo que realmente interesa al productor es el balance de utilidades de su empresa y para ello tienen tanta importancia los precios que recibe por sus productos, como los que debe abonar por los requisitos necesarios para producir que debe adicionar a su activo fijo año tras año. El efecto del costo de los insumos con frecuencia se examina superficialmente, pero tiene una importancia extrema en la determinación del perfil tecnológico de la producción.

Un hecho que fue deliberadamente desestimado por los teóricos del fundamentalismo industrial y que habría de tener una extraordinaria influencia en el fregamiento de la producción, es que los costos de producción agraria están compuestos predominantemente por insumos de origen manufacturero. Examinando el índice incluido en el Cuadro No 12 de pág.58, de largo uso en la S.E.A.G., se aprecia claramente que estos constituyen el 83 o/o del costo. En los últimos años y para la agricultura más moderna e intensiva, deben adicionase los rubros de agroquímicos y pro-ductos biológicos (fertilizantes, plaguicidas, herbicidas, remedios y vacunas etc.) que adquieren una significación creciente. La elevación excesiva de costo de los insumos en términos de su productividad marginal en productos ha hecho particularmente difícil establecer un perfil tecnológico dinámica en las empresas argentinas. Se aplicaron recargos de importación suficientemente elevados como los productos que ya se ha descrito en el inciso anterior, con lo cual pasó a requerirse un volumen de producción muy superior para adquirir cualquier insumo.

Estas políticas autarquizantes reprodujeron intensamente y en forma deliberada las condiciones de cerramiento de la economía que habían prevalecido durante los períodos críticos del comercio exterior ya descritos, cuando sus efectos habían comenzado a perder intensidad. En las series estadísticas consignadas se aprecia el persistente encarecimiento relativo de los insumos industriales, que nunca recuperarían los niveles favorables anteriores al año 30.

Hemos incluido en el texto distintas formas de evaluar los precios relativos del sector agropecuario, que coinciden todas en señalar un pronunciado deterioro en coincidencia con el período de las políticas autarquizantes. Ya sean los cuadros de precios de parida, como los precios relativos para productos rurales, como los precios de determinados insumos seleccionados en términos de productos agrarios ilustran con claridad la tendencia a encarecerse fuertemente que sufrieron los costos de la tecnología agraria durante este período. Se ha trabajado con una serie de materiales como alambres y torniquetes para cercos, porque éstos han sufrido escasos cambios intrínsecos a lo largo del período estudiado y las inflexiones de las curvas reflejan con bastante aproximación la facilidad o dificultad económica del proceso de subdividir los campos, que ocupa un lugar importante para habilitar formas de manejo más adelantadas de la empresa. En ellos se aprecia claramente el pico del cerramiento de la economía motivado por la interrupción del comercio debido a la guerra y luego por las políticas autarquizantes. La situación de los precios relativos llevó una tendencia a normalizarse paulatinamente a partir de los años críticos de alrededor de 1952, hasta el recrudecimiento de las políticas autarquizantes en 1973, cuando volvieron a deteriorarse drásticamente las relaciones de precios para el agro. Otro de los factores importantes en la historia de los precios relativos en la Argentina, o sea su extrema variabilidad, bajo el influjo de factores muy diversos que las políticas tendieron a agravar antes que corregir.

Idéntico análisis efectuado para los salarios tipo, indica un encarecimiento relativo moderado en relación con los lapsos de gobiernos más populistas, pero con una tendencia general al estancamiento a largo plazo.

En tercer término, los precios de los combustibles marcan una trayectoria sumamente errática, derivada de cambios drásticos en las políticas energéticas, que transmitieron a su vez su efecto desestabilizante sobre toda la economía. Resalta también para el caso de la nafta el abaratamiento progresivo a lo largo del tiempo. Por último, se ha incluido la evolución de los precios relativos del tractor, por su gravitación en los procesos de la mecanización agraria. Para este implemento se aprecia que los precios relativos nunca recuperaron los niveles favorables que regían con anterioridad a la crisis del 30, cuando el tractor comenzaba a difundirse desde los países industrializados. Sin embargo, la evolución. Del precio de la maquinaria es mucho menos representativa y fidedigna que la de otros insumos, por tratarse de implementos que han venido incorporando sucesivos mejoramientos técnicos que han aumentado su rendimiento efectivo con respecto a los modelos de los años iniciales. Por lo tanto, en el caso del tractor, el análisis debe limitarse a concluir que los productores argentinos en todo caso no han podido beneficiarse por esas innovaciones, ya que los precios relativos se mantuvieron desfavorables, cosa que se ve confirmada por las comparaciones del precio del tractor entre países en periodos posteriores que mantienen un fuerte sesgo adverso para el usuario argentino.

En otro orden de cosas, como parte de las tendencias políticas que procuraron justificar el deterioro deliberado de los precios agropecuarios, se insistió en que la tendencia a la caída relativa de los precios del sector rural en los últimos 40 años se ha revelado como un hecho muy frecuente. y que ello no impidió que los productores de algunos países conquistaran niveles de productividad superior que compensaron con creces las pérdidas en los precios. Sin embargo, tal observación es parcializada y encierra una falacia. Los índices de precios recibidos por los productores por sus productos y los que deben pagar por sus consumos en una serie de países que han tenido grandes avances en la productividad agraria y que, además, tienen estadísticas que permiten analizarlos por un espacio de tiempo significativo. Se observa en algunos de ellos el citado deterioro, perceptible tanto frente al precio de todos los productos comprados, representados por el trazo R/P, como frente al precio de to-dos los productos para producir, representados por R/P1 que incorporan a la mano de obra en constante valorización (ambas curvas con recorridos por debajo del índice 100*).Sin embargo, es igualmente perceptible que el índice de precios relativos de los fertilizantes, representado por el trazo R/P2, no sólo ha arrancado de precios absolutos convenientes, sino que ha mantenido una tendencia persistente a abaratarse en términos de los productos agropecuarios (recorrido por encima del índice 100). Esta tendencia se interrumpió bruscamente en1974 a consecuencia de la crisis petrolera mundial, lo que puede llegar a tener consecuencias graves para la productividad agrícola en muchos países, pero para el período que consideramos es evidente que la práctica de la fertilización disfrutó sostenidamente de precios eficientes que alentaron su difusión al convertir al progreso en un buen negocio, e idéntico proceso puede señalarse para la mayoría de los insumos en cuyo uso se basa el avance tecnológico y la modernización de la producción.

More From Author

Cambio en la estructura económica argentina tras 1945, con énfasis en el crecimiento industrial y la reducción relativa del peso del sector agropecuario en la economía nacional.

Las políticas económicas a partir de 1945