Bandejas de almácigos con plántulas verdes en etapa inicial de crecimiento.

La importancia económica que tiene la producción orgánica en Argentina

Si bien hay escasa información, hay elementos que se ven atravesados por la producción orgánica, entre ellos las ganancias económicas que ingresan al territorio. 

La falta de algunos datos concretos que permitan evaluar el impacto económico de la producción y venta de productos orgánicos atraviesa el territorio argentino. Lo cierto es que hay diferentes entidades y empresas como Agro Sustentable que apuestan a convertir los procesos agrícolas con el fin de aumentar los artículos con estas características en el mercado. 

En el caso de la empresa radicada en Misiones, la misma se encarga de investigar y elaborar insumos orgánicos que contribuyan a la producción agrícola. De ahí que la elaboración de los alimentos va a contar con materia prima de calidad para elaborar productos con las mismas propiedades. 

Agro Sustentable asesora a los productores del campo a que transformen sus producciones y se inclinen por procesos armoniosos con el cuidado ambiental y la buena gestión de los recursos naturales. 

Acompañando la elaboración de bioinsumos, la integración de tecnologías juega un rol importante para la firma, debido a que son estas innovaciones las que pueden facilitar y hacer más efectivo el camino de la sustentabilidad. 

Los datos económicos de la producción orgánica argentina

La información que existe en el país sobre la producción de artículos orgánicos procede de empresas centrifugadoras que avalan dichos procesos. Dichos datos son controlados y aprobados por el SENASA. 

De todos modos, los datos publicados por determinados organismos nacionales son poco claros y no se puede distinguir la rentabilidad que tiene la producción orgánica del resto de los productos. 

Lo que se puede tomar como un indicador para analizar las ganancias son las exportaciones de productos orgánicos. De acuerdo a ciertos informes, las ventas a otros países alcanzan el 98% y representan más de 100 millones de dólares de ingresos al país. 

Por sus características, los productos orgánicos son considerados una especialidad frente a los productos tradicionales. Es por ello que el sector orgánico se encuentra en una etapa de desarrollo en la que necesitan de determinados impulsos e incentivos económicos. 

Una de las principales brechas entre el sector orgánico y el convencional está dado por la integración de tecnologías. Según algunos expertos, el sector orgánico se sigue rigiendo en muchos casos por experiencias de “prueba y error”, lo cual implica que para revertir esta situación es necesario destinar fondos económicos para la investigación y el desarrollo de mejores procesos. 

Al ser bienes diferentes, que contienen procesos y controles distintos a los productos convencionales, los productos orgánicos se pueden vender a un mayor precio en el mercado. 

Ciertas investigaciones revelan que este sobreprecio puede ir desde el 10 al 50% de aumento respecto a los otros artículos comercializados. El tema está en que con un precio por debajo de estos límites no se conseguiría que los productores inviertan en lo orgánico, pero si se venden mucho más caros, la demanda bajaría porque los clientes no los pagarían. 

Según especialistas, esto refleja por qué la producción orgánica está más desarrollada en los países con mayores ingresos y en otros como Argentina, tiene poco volumen. Así como también quienes alientan la producción necesitan más mano de obra que para la elaboración de artículos convencionales. 

Por lo menos en Argentina no hay pruebas que demuestren esta situación porque hay sectores que más allá de que sean orgánicos o convencionales necesitan una buena cantidad de mano de obra a disposición. 

Las rutinas que atraviesan a la producción orgánica

Para conseguir productos orgánicos hay que emplear mecanismos diferentes a los convencionales. Y parte de esos cambios comienzan en el campo, reemplazando insumos químicos por otros que no contengan ingredientes tóxicos y que sean naturales, tales como los que propone Agro Sustentable. 

La empresa ofrece un insecticida y un fertilizante que son 100% orgánicos y que han demostrado tener la misma o mejor efectividad en distintos cultivos y en diferentes regiones productivas. 

La adopción de estas prácticas más cuidadosas con el medio ambiente beneficia también otros factores como el del empleo rural. Se reduce el desempleo estacional y se consigue un mayor equilibrio en los puestos laborales. 

Algunos expertos consideran que la producción orgánica también presenta una diferencia cualitativa respecto al empleo de la producción convencional, ya que las exigencias relacionadas al seguimiento, el asesoramiento y la certificación de los productos son elementos que determinan la contratación o no del personal. 

El paso de una agricultura convencional a la producción orgánica presenta una serie de retos para Argentina y algunos planteamientos a resolver también. Todo va a depender del sector, ya que hay algunas cadenas productivas que no presentan mayores inconvenientes. 

Destinar más tierras y conseguir que los suelos productivos estén en condiciones es una de las grandes tareas para empezar a recorrer el camino de lo orgánico. Así como también, reconvertir las prácticas agrícolas y conseguir que los productores rurales se vuelquen a productos naturales y a la integración de equipos digitales que pueden hacer más sencillas las operaciones. 

Lo positivo es que de la vereda de enfrente hay un buen porcentaje de clientes cada vez más comprometidos y esperando información sobre los procesos de elaboración que se esconden detrás de lo que eligen para consumir. 

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