Fresco o en conservas, el consumo del pepino interviene en su forma de cultivarlo. El proceso de fabricación de encurtidos cuenta con dos fases relevantes que se deben tener en cuenta.
Cuando el productor opta por cultivar pepino para conservas tiene que tener especial cuidado en la etapa de fermentación y en la de elaboración. En la fase de fermentación se transforma la materia prima natural que se obtiene de la planta. Es un momento que va acompañada de determinadas acciones previas que sirven para corregir el proceso. La elaboración se realiza a partir de la materia prima fermentada y almacenada en salmuera o bien comenzando con el uso de productos frescos directamente.
El pepinillo destinado a los encurtidos utiliza la materia prima compuesta por los frutos inmaduros de la especie. De color verde y uniforme, tienen una forma cilíndrica, aunque a veces tienen un extremo más grueso que el otro. En la piel tienen presentan arrugas que pueden o no estar acompañadas de espinas.
Estos frutos destinados a conservas deben tener una textura firme y no contar con sabores extraños y amargos ni con olores desagradables. La variedad utilizada suele tener un crecimiento rápido, relacionado a algunos factores como la temperatura, lo que obliga a que en medio de temperaturas elevadas la recolección sea diaria.
Para juntar los frutos hay muchos productores que siguen eligiendo la recolección manual, hay otros que están optando por el uso de algunas máquinas especializadas en esta tarea. Esta práctica es un factor relevante ya que va a establecer la distribución de tamaños de los frutos recogidos. En tanto, la recolección manual genera un mayor rendimiento de frutos más pequeños que tienen más demanda en el mercado y son comercializados a un precio más alto. La recolección mecánica consigue frutos más grandes que no son muy apreciados.
Las tendencias comerciales pueden variar de acuerdo a la región y las características del público consumidor. Lo cierto es que el tamaño de los frutos sirve para determinar
la posible aparición de alteraciones que le bajan el valor del encurtido y del producto final elaborado. Por ejemplo, la formación de huecos durante la fermentación, repercute en el tamaño final de los frutos. Ante este tipo de problemas, se sugiere evitar la fermentación de frutos de distintos tamaños en el mismo espacio, ya que los más pequeños fermentan con más rápido que los grandes.
Almacenamiento de los pepinos
La industria dedicada a la producción de pepino para conservas no tiene la necesidad de almacenarlos. Los frutos van a tener su propia fermentación, transformando su estado fresco. De todos modos, en el sector dedicado al pasteurizado, la posibilidad de convertir el fruto queda sujeta a las condiciones del fruto que ingresa, los cuales en algunos casos necesitan unos días de almacenamiento.
Estos plazos de tiempo, aunque no son muy largos, son lo suficientemente significativos para que el producto tenga un deterioro en su calidad si ese guardado no se realiza con las condiciones adecuadas.
La humedad acorde para el almacenamiento es entre el 90% y 100%. De esta forma, el pepinillo se puede almacenar por una semana sin que pierda la calidad. Los frutos que vayan a ser almacenados no tienen que ser previamente lavados, ya que eso disminuye el tiempo de almacenamiento, alentando la pudrición y la presencia de hongos.
El desprendimiento de las espinas producto de la recolección y traslado también puede reducir los tiempos de almacenamiento. El jugo que sale de los puntos donde estaban insertas las espinas, forman un líquido que afecta la calidad del fruto. El almacenamiento a temperaturas tan bajas puede ocasionar daños, producido por temperaturas próximas al punto de congelación que hace que el fruto tenga un color o manchas de color negra.
Es por ello que se recomienda que los frutos estén guardados a temperaturas que vayan entre los 4° y 6°, con estas condiciones se pueden conseguir buenos resultados de almacenamiento por períodos de hasta diez días sin aparición de manchas, hongos o olores feos. Para realizar esta operación se emplea cualquier tipo de cámara frigorífica.
La tecnología de Agro Sustentable que colabora con el monitoreo de los cultivos
Para tener un seguimiento de las condiciones de los cultivos, Agro Sustentable ofrece el uso de drones con Inteligencia Artificial. Estos equipos consiguen que el productor pueda descargarse una app y tener toda la información sobre sus plantas.
Cosechas rentables y frutos de calidad son logrados con el uso de estos dispositivos que alertan al agricultor y lo ayudan a prevenir situaciones amenazantes.
Teniendo en cuenta que la calidad es uno de los elementos que condiciona el valor comercial del fruto, esta tecnología contribuye a que el productor rural pueda ofrecer mejores frutos en el mercado.
Cómo exportar
Para comenzar con la actividad exportadora es necesario contar con una investigación previa que permita detectar los posibles mercados y la manera de ingresar a ellos. Conocer los aspectos relativos a esos mercados tales como precios, competidores en el país de destino, normativas.
Realizar un análisis costo-beneficio también es necesario para establecer el margen que se puede manejar entre los precios de venta y sus costos. Así como también, tomar contacto con otras empresas que estén en la misma búsqueda.
Al exportar un producto determinado la información básica que se deberá conocer es la posición que tiene el producto en cuestión, las exigencias del país de destino y los diferentes regímenes y legislaciones.
Las buenas condiciones productivas consiguen frutos de calidad y son la llave para abrir la puerta de los mercados más exigentes.
