El cambio climático es uno de los mayores desafíos a nivel global hoy en día, es en este contexto que las certificaciones cumplen un rol fundamental en la lucha contra fenómenos derivados del cambio climático como pueden ser las emisiones de gases de efecto invernadero, el calentamiento global o la alteración de los ciclos hídricos. Este artículo aborda cómo es que las certificaciones agrícolas ayudan a mitigar los efectos del cambio climático, poniendo el foco en el sector del agro.
La agricultura es uno de los sectores más afectados por los efectos del cambio climático a la vez que es uno de los que más gases de efecto invernadero se emiten. Prácticas agrícolas convencionales como pueden ser la deforestación, un uso extensivo de fertilizantes químicos o el monocultivo, son grandes contribuyentes a la liberación de gases a la atmósfera como el dióxido de carbono, los óxidos de nitrógeno o hasta el metano Ahí es donde entran las certificaciones agrícolas sostenibles, buscando reducir el impacto de estas prácticas promoviendo otras más amigables con el medio ambiente.
Certificación Rainforest Alliance
Rainforest Alliance es una organización que entrega certificados a productos del agro que cumplen con sus criterios estrictos de sostenibilidad. Esta certificación lo que hace es fomentar la conservación de ecosistemas forestales, reducir las emisiones y también busca mejorar las condiciones laborales de los trabajadores del sector.
Los productos que terminan obteniendo esta certificación no son simplemente productos más sustentables, estos también refuerzan la resiliencia de las comunidades agrícolas en su lucha frente a los efectos del cambio climático.
Certificaciones Orgánicas
Las certificaciones orgánicas son el tipo de certificación más conocido por su promoción de prácticas agrícolas que buscan la reducción de la dependencia y el uso de pesticidas, fertilizantes sintéticos y buscan reducir o prohibir los OGMs (Organismos genéticamente modificados).
Estas certificaciones se encargan de promover entre los productores métodos que ayuden a la conservación de la salud del suelo y la preservación de la biodiversidad.
La práctica de la agricultura orgánica ayuda a la captura de carbono y la reducción de emisiones, lo que reduce la huella ecológica. Además, los productores se ven beneficiados al adaptar sus métodos de producción agrícola ya que los vuelve más resistentes frente a fenómenos como sequías, inundaciones o plagas.
La Certificaciones de Gestión de Recursos Naturales
Un pilar en la lucha contra el cambio climático en el sector agrícola es la gestión responsable de los recursos naturales. Las certificaciones de gestión promueven un uso donde se minimicen los impactos ambientales y la conservación sea el eje.
Certificación FSC: Es la certificación que entrega el Forest Stewardship Council, una organización que se dedica a certificar acciones forestales sostenibles. En este caso, como en los anteriores, al ser esta una verificación conocida y respetada, esto revaloriza los productos certificados como productos que provienen de ambientes donde se preserva la biodiversidad, el cuidado de los suelos y cuerpos de agua y además se tienen en cuenta los derechos ambientales de las comunidades locales (lo que en muchos casos implica que no se contaminen los recursos hídricos).
La gestión forestal sostenible ayuda a mitigar los efectos del cambio climático ya que los bosques actúan como sumideros de carbono, descontaminando el aire que respiramos.
¿Qué beneficios tienen las certificaciones?
Los beneficios que las certificaciones ambientales brindan tanto para las empresas como para los productores son diversos:
Beneficios ambientales: Al adaptar los cultivos a parámetros más ecológicos, se aumenta la resistencia de estos frente a efectos del cambio climático, además de que al reducir la dependencia en productos como herbicidas o fertilizantes químicos, los productores ahorran dinero.
Beneficios económicos: Las certificaciones, además, abren las puertas a nuevos mercados y mejoran la competitividad de los productos, puesto que los requisitos de entrada a mercados más regulados como Estados Unidos o la Unión Europea en muchos casos imponen parámetros y certificaciones ambientales para la comercialización de productos agrícolas. Por otro lado, también las empresas pueden reducir costos a largo plazo porque las certificaciones las impulsan a reducir desperdicios y eficientizar los recursos.
El aumento en la demanda de productos que sean sostenibles presenta una oportunidad muy importante para expandir el alcance que tienen las certificaciones.
Con campañas de concientización pública y educando a los consumidores sobre la importancia de las certificaciones para cuestiones como la transparencia sobre los ingredientes o el contenido de químicos en sus productos es que los productores hacen mejores productos que se comercializan mejor y los consumidores disfrutan de alimentos más sanos y elaborados de manera más responsable y segura.