La producción de alimentos a base de plantas está aumentando y llegando a diferentes mercados, no solo locales sino también del exterior.
En relación al crecimiento de la industria vegana, especialistas afirman que es necesario seguir trabajando en esta expansión. En ese sentido, propone diseñar un plan de negocios.
Por ejemplo, la Santino Caffarone se sumó a Shiva y lo hicieron. La empresa se especializa en crackers libres de gluten y veganas. A fines de octubre concretaron su primera exportación a Uruguay y en noviembre sumaron Paraguay. Un 15% de la producción de octubre fue para la venta hacia Uruguay. El desafío ahora es tener una mayor vida útil de los productos, pero sin sumar conservantes.
Esa primera exportación la pudieron hacer al aliarse con Bamboo Snacks, una marca conocida por sus pochoclos orgánicos. La empresa surgió con la idea de ser una firma exportadora desde el día cero. El objetivo central es construir una compañía con impacto regional. Tal es así que las primeras decisiones que tomaron fue registrar la marca en todo América latina.
Luego, a los 6 meses ya estaban en contacto con su importador en Uruguay para hacer el desembarco. Después de unos 10 meses de trámites lograron concretar el primer embarque, en abril de 2022. Hicieron una alianza con la empresa Molino Cañuelas Uruguay. Gracias a esto pudieron obtener un alcance en todo Uruguay en muy poco tiempo.
El ejemplo de la empresa Las Brisas
Las Brisas es una empresa plant based que exporta a Chile, Uruguay, Ucrania y Guatemala. La firma se dedica a la producción y comercialización de bebidas y mermeladas orgánicas, libres de gluten.
En este último tiempo, retomaron las exportaciones gracias a la mayor estabilidad macroeconómica en términos de inflación y tipo de cambio. Gestionaron el proceso de manera independiente, identificando socios estratégicos en mercados donde sus productos tienen alta competitividad.
Las proyecciones para la exportación son ambiciosas: aspiran a ser la empresa orgánica más importante de Latinoamérica en los próximos cinco años. Actualmente están trabajando con mercados de Paraguay, Perú, Panamá, El Salvador, México y Brasil, y en etapas avanzadas para ingresar a Estados Unidos. Hoy en día, exportan el 10% de la producción, pero esperan alcanzar un 30% o más para 2025.
Empresas B: el caso de Arytza
Además de ser aptas para veganos, muchas de estas firmas están certificadas como Empresas B, como el caso de Arytza, que hace aderezos 100% naturales sin aditivos ni conservantes artificiales. Ya tienen dos plantas, una en Buenos Aires y la otra en la Patagonia, y desde allí exportan a los Estados Unidos, Japón, Alemania, Ecuador, Chile, Paraguay y, próximamente, Brasil.
La empresa Arytza empezó a exportar de a poco. Ya habían ganado algunos premios internacionales, entre ellos obtuvieron el reconocimiento a la mejor mostaza del mundo, y un par de distribuidores se interesaron y en los últimos tres años, empezaron a exportar con más frecuencia.
La firma también está exportando una mostaza con arándanos, de dijon y a la antigua. Un 25% de la producción se vende afuera; hay un aumento del interés en el perfil de los productos. Hay un consumidor que está buscando mejorar su alimentación. Crece el consumo de una alimentación consciente.
El alimento del futuro
Según la consultora Boston Consulting Group (BCG), el futuro de la alimentación mundial está en las plantas. Lo que se observa como una revolución pasará a ser la normalidad en, aproximadamente, una década.
Tanto que, según esta empresa, ya el próximo año los alimentos creados a base de plantas serán equiparables en precio, textura y sabor a la carne convencional. Y en muchos casos esto ya ocurre, y son alternativas que se consiguen fácilmente, ya que están en las góndolas de los grandes supermercados y en las cadenas mundiales de comida rápida.
Un detalle importante es que muchos expertos aseguran que parte de este éxito estará muy ligado a cómo se comporte el manejo de los precios. Si bien hoy hay alternativas plant based que se van acercando en valor a las tradicionales, la brecha aún sigue siendo alta en muchos casos.
En resumen, el mercado vegano está creciendo y a pasos agigantados. Es momento ahora de observar cómo la diferencia económica con los alimentos procesados empieza a achicarse y el consumo de estos alimentos se vuelve más accesible.