La certificación de nuevos productos con estándares de sostenibilidad

En la búsqueda de acciones sostenibles para una empresa, uno de los requisitos básicos es contar con una certificación. 

La certificación sobre el carácter sostenible de una compañía permite dar cuenta de que la firma tiene un compromiso real con el cuidado del ambiente y el bienestar social. 

Para conseguir este certificado, es esencial que se cumplan una serie de características.

Antes que nada, es necesario tener en cuenta que cada rubro y cada entidad certificadora puede contener sus propios requisitos, pero de todos modos, hay aspectos generales que se deben cumplir: 

  • Comprender y planificar

Esta etapa se centra en conocer los requisitos para obtener la certificación y diagramar cómo va a hacer la empresa para cumplirlos. Es conveniente indagar sobre algunas normativas comunes y reconocidas a nivel mundial, como por ejemplo: 

ISO 14001: es una norma que colabora con la gestión de los recursos ambientales y que acompaña a entidades a que puedan conocer y controlar sus impactos en el espacio natural. 

ISO 14064:  es una regulación que se enfoca en aquellos principios y requisitos necesarios para calcular las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). 

EMAS: significa Sistema Comunitario de Gestión y Auditoría Medioambientales y es un mecanismo que sirve para el reconocimiento de aquellas organizaciones que han desarrollado un sistema de gestión natural y que dan a conocer su declaración ambiental validada. 

GRI: Global Reporting Initiative. Es un estándar que se usa para formular informes que den cuenta de los aspectos sostenibles que ofrece una entidad para llevar a cabo desarrollo ambiental, económico y social. 

El análisis de doble materialidad es un paso muy importante en la evaluación, debido a que permite descubrir los efectos ambientales y sociales que puede generar una empresa, en su desarrollo interno como externo. 

Los impactos ambientales tienen en cuenta las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), loos desperdicios y la contaminación. 

Los efectos sociales están vinculados a las malas condiciones laborales, falta de seguridad, un mal desarrollo del sistema sanitario, entre otros aspectos. 

Una vez que se conoce lo necesario para obtener una certificación, es momento de llevar a cabo una evaluación de las brechas para encontrar las diferentes entre las acciones actuales y los requisitos estándar. 

Con el análisis de brechas, se debe pasar a la acción diseñando un plan que contenga las metas claras de la empresa, los plazos para realizar las tareas y los recursos necesarios. 

  • Implementar y gestionar

Este momento está atravesado por tareas que permitan la gestión de la información de la empresa. 

Para esto es conveniente desarrollar sistemas con datos precisos y generar un base de información ambiental. Estos datos deben estar recolectados de forma precisa e íntegramente. 

Para eso es recomendable validar la información obtenida, documentar y llevar a cabo encuentros periódicos que permitan dar cuenta de la efectividad de los mecanismos implementados. 

Una vez alcanzada toda la información necesaria, es preciso desarrollar una estrategia sostenible que se pueda traducir en las tareas diarias de la compañía. Esto implica involucrar el principio de sostenibilidad dentro de la imagen empresarial, ajustar las acciones con los requisitos que exige la certificación y realizar informes sobre el carácter sostenible implementado. 

  • Verificar y lograr la seguridad externa

Esta fase está relacionada con el control de los datos por parte un tercero ajeno a la empresa. De esta forma, la compañía se puede asegurar de que la información aportada es verdadera y que cumple con los requisitos pedidos. 

La firma debe elaborar un informe completo y detallado que le presentará a la persona que realice este control. Estos documentos deben ser leales con las acciones y la ética empresarial, ofreciendo la máxima transparencia posible. 

Para concretar el proceso, la empresa debe elegir una entidad certificadora que sea reconocida y sea legal. Para asegurarse puede consultar la reputación del organismo y su trayectoria. 

  • Capacitar, concientizar y brindar mejoras permanentes 

Es la última etapa y consiste en generar un espacio de formación para el personal de la empresa. De esta manera, se podrá trabajar el principio de sostenibilidad puertas para adentro, generando una mayor conciencia y responsabilidad social y ambiental en los empleados. 

De esta manera y atravesando cada una de las etapas, la empresa puede dar cuenta de que lo que ofrece cumple con los requisitos exigidos para ser una compañía sustentable. 

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