La biotecnología es una ciencia que combina la biología con la tecnología y utiliza células vivas como bacterias, hongos u organismos para desarrollar procesos biotecnológicos. Esta sería una definición básica del concepto, que se fusiona junto a otros rubros, entre ellos la agronomía y el medioambiente, y donde entra en juego Brasil y su relación con esta palabra.
¿Por qué Brasil? Para poner en contexto, el país sudamericano lidera en la producción de caña de azúcar y café, dos cultivos determinantes en las prácticas agrícolas. Además, en el último tiempo, Brasil implementó en varios de sus rubros políticas medioambientales con el objetivo de conservar la biodiversidad y reducir las emisiones de dióxido de carbono.
Brasil reúne varios puntos en común entre la biotecnología, la industria automotriz y la agricultura. ¿Cuáles son? El país, a través de su fuerte producción de caña de azúcar, le permite desarrollar el etanol, un biocombustible que es utilizado por la biotecnología. Toda esta línea cronológica de sucesos desemboca en el etanol, un compuesto químico muy presente en los vehículos y motos.
Es una cadena en la cual los agricultores brasileros extraen el jugo de los azúcares de la caña, luego se fermenta y termina siendo la materia prima principal del etanol en el biocombustible. Al tratarse de un biocombustible, quiere decir que se compone de materia orgánica, donde entra en juego la biomasa, otra palabra del rubro y que habla de una materia orgánica de origen vegetal y animal para usarla para generar energía.
A continuación, y luego de una introducción donde hubo una sinergia de palabras y conceptos de rubros diferentes, pero a la vez cercanos, veremos el desarrollo de Brasil con la biotecnología y su agronomía
El desarrollo de Brasil con la biotecnología y su agronomía
Brasil, por ende, utiliza la biotecnología en su agricultura y en sus biocombustibles. En cuanto al primer apartado, lo más llamativo son los cultivos transgénicos, donde los genes de otras especies se adentran en plantas. No es tan llamativo para el país sudamericano ya que es el segundo país que más desarrolla esto.
Y en cuanto a los biocombustibles, el etanol es el que entra en juego. También llamado bioetanol, al ser biológico, se produce a través de la caña de azúcar. Por lejos, el territorio brasilero es líder mundial de este cultivo y eso le da la posibilidad de aumentar la producción del biocombustible.
¿Cómo es el proceso de la extracción del azúcar hacia el etanol? Una vez que se cosecha lo sembrado, en este caso la caña, se corta por la mitad para sacar el jugo del cultivo. Una vez hecho eso, se hierve para eliminar los desechos y descartar otras cosas. Por último, se fermentan los azúcares, donde hay transformaciones químicas y allí se separa el etanol, el compuesto químico.
Una vez finalizado el proceso, se puede empezar a desarrollar el etanol como biocombustible. El mismo ha tomado mucha relevancia en Brasil y en todo el mundo, sobre todo en potencias automotrices como Estados Unidos y Europa donde atraviesan momentos críticos con las emisiones de CO2. El bioetanol se puede mezclar con los motores a combustión (gasolina) de los autos y ser un combustible híbrido, que combina ambas cosas y es más benéfico para el medioambiente.
Por ello, este proceso empieza con las prácticas agrícolas de Brasil. En líneas generales, la agronomía de Brasil mantiene síntomas muy altos, está posicionado como un gran productor de cultivos y junto con la caña de azúcar fomenta el desarrollo de biocombustibles. Y justamente, quién se aprovecha de todos estos ítems es la biotecnología, presente en todos los procesos.
Más en detalle sobre la biotecnología, desde 2003 que Brasil anunció su primera cosecha de cultivos transgénicos. Justamente, como dice la palabra, son plantas que fueron modificadas genéticamente con el fin de insertar genes de otras especies y ver la transformación y desarrollo. De todas formas, esta práctica siempre elevó opiniones encontradas en el rubro. Por un lado, existen ventajas de encontrar características inexistentes en otras plantas, con el riesgo de que sea tóxico o perjudique a la especie.
Desde esa fecha que no pararon, la producción se acrecentó a niveles extremos y hoy es el segundo mayor productor a nivel mundial. La implementación de la biotecnología en Brasil sigue siendo alta y el país encontró la forma de articular los cultivos transgénicos por un lado y el desarrollo de los biocombustibles por otro, con el desarrollo del bioetanol como factor clave.
En fin, la biotecnología, la agronomía y los biocombustibles están presentes en Brasil de una forma muy notoria. Una cadena de valores que se ajusta al gran presente del país sudamericano en cada uno de los rubros, con recursos, inversiones y una investigación que avanza.