Las certificaciones orgánicas pueden contar con determinadas regulaciones propias de cada zona o región productiva.
En cuanto a los pasos publicados para acceder al sello orgánico en Argentina se resumen en conocer la regulación correspondiente, aplicarla, presentar la documentación indicada a una de las certificadoras autorizadas, recibir las auditorías correspondientes y sellar los productos.
Esta forma de producción surgió en la década del 60, a partir de la evidencia recurrente de los efectos de pesticidas en trabajadores rurales, de degradación y erosión de suelo, de pérdida de biodiversidad, y de contaminación en agua dulce. A partir de esa época, comenzó a crecer el interés por volver al origen de la agricultura, y la agricultura orgánica se volvió una opción válida.
Hoy en día, la agricultura orgánica está presente en 187 países, y ocupa una superficie
dedicada a este tipo de producción de 72,1 de millones de hectáreas. Se estima que en esta actividad participan 3,1 millones de productores, de los cuales alrededor del 80 % se encuentran en países en vías de desarrollo en Asia, África y América Latina.
De acuerdo a esta información, los mercados orgánicos más importantes se encuentran ubicados en Estados Unidos y Europa, a los que se han exportado un 46 y 38% respectivamente de las exportaciones, pero hay muchos otros mercados emergentes también.
Argentina, por su parte, cuenta con una superficie muy extensa bajo seguimiento de certificación de producción orgánica, 3,9 millones de hectáreas, y 1336 productores. El país presenta una producción muy variada y diversificada y muchos y muy promisorios canales comerciales en el mercado interno.
Con el paso de los años, la demanda de este tipo de productos crece exponencialmente.
Las regulaciones sobre la producción orgánica en Argentina
El país cuenta con varias normativas, una de las más importantes es la ley 25.127 para la producción orgánica sancionada en 1999 e integra toda la normativa oficial, por la cual se establecen los protocolos para la producción y certificación de los productos.
Entre los principales aspectos a tener en cuenta, se encuentran principalmente las tareas de
cuidado de los recursos naturales, como suelo, agua, y aire, y de promoción del equilibrio de la biodiversidad.
El uso de la tecnología en el manejo de cultivos orgánicos
La tecnología en la producción orgánica incluye prácticas de promoción de procesos, aquellas que cuidan el equilibrio biológico para evitar la aparición de plagas.
Algunas prácticas permitidas, recomendadas y comunes entre productores orgánicos son:
- Labranzas mínimas, verticales.
- Compost o enmiendas para mejorar la composición del suelo.
- Abonos verdes como vegetación espontánea en el cultivo.
- Rotación criteriosa de cultivos.
- Coberturas verdes o secas, vivas o muertas.
- Trampas cromáticas, bordes verdes o florales, caminos empastados, plantas acompañantes.
- Monitoreos exhaustivos.
- Prácticas correctivas para cuando aparecen desequilibrios nutricionales y plagas.
- Abonos complementarios.
- Control de malezas: manual, mecánico, térmico, eléctrico, ácido acético.
- Solarización, biosolarización, usados para hongos de suelo o nemátodos.
- Control biológico aumentativo o espontáneo.
- Insecticidas: caseros y comerciales, botánicos, aceites, microbiológicos (Bacillus turingienses, Beauveria bassiana, Metarhizium).
Además, se evitan los contaminantes, fertilizantes y Organismos Genéticamente Modificados, en esto radica la diferencia con otro tipo de agriculturas como la agricultura
sostenible o las buenas prácticas agrícolas porque en estas miradas, aunque se privilegia
la salud del suelo, no siempre se contempla la vida integral de seres vivos.
En esa línea, los fertilizantes permitidos en la producción orgánica son:
- Abonos verdes
- Estiércol
- Compost
- Residuos orgánicos del establecimiento
- Lombricompuesto
- Abonos foliares
En resumen, la producción orgánica en Argentina cuenta con determinadas características que la permiten diferenciar de otro tipo de producciones más convencionales. Además, la elección de los consumidores por este tipo de productos hace que se posicione y crezca dentro del mercado competitivo.