Los bioinsecticidas tienen una relación especial y particular con el medioambiente. ¿Por qué? Son insecticidas que llevan el prefijo “bio” porque es un bioinsumo que no contiene químicos y está capacitado para la prevención de plagas o enfermedades que azotan entre las especies y cultivos. Los bioinsecticidas son una corriente que ha despertado el interés de varios agricultores por conservar el entorno.
Hay diferentes tipos de bioinsecticidas y cada uno tiene la función de atacar a distintas bacterias, plagas, hongos, etc. Estos recursos naturales que sirven en el ambiente como un productor favorable marcan una tendencia del mercado agro, que apunta a la sostenibilidad y al uso de materia orgánica o microorganismos en los productos, formando bioinsumos.
Bioinsecticidas y tipos
Hay varios tipos de bioinsecticidas. Lo primero que sirve para clarificar la diferencia es que unos son microbianos y otros son bioquímicos, siendo este último el más común. Los insecticidas naturales químicos son sustancias naturales derivados de animales, plantas, microorganismos, especies, etc. Los insecticidas llevan el nombre porque apuntan al nicho de insectos. Y los pesticidas o plaguicidas apuntan más a las plagas.
Moscas, ácaros, hormigas, algunos de los ejemplos más comunes en el pasado y presente de insectos que interfieren en los cultivos. Un insecticida es un compuesto químico preparado para matar a los insectos, y entre sus características es muy común escuchar que los compuestos químicos que lleva a cabo son un malestar frecuente entre los humanos y la sociedad
Los bioinsecticidas llevan una serie de ventajas que explican su aplicación en el campo agro. Incluso, al momento de su ejecución, los seres humanos deben tener en cuenta ciertos pasos para una exitosa implementación de la materia orgánica en los cultivos. Los puntos a favor de este bioinsumo radica en su menor toxicidad que los químicos, apuntan exclusivamente al insecto que deambula entre las especies, las plagas son menos resistentes al producto, no hay efectos contraproducentes en las plantas y cumple con las demandas de los clientes.
Acto siguiente, la preparación del material es muy importante para afrontar una exitosa ejecución. La materia orgánica generalmente se disuelve previo a su uso para que se torne líquida y poder ejecutarla sobre las especies. Los agricultores deben hacer un trabajo fino y preciso y cubrir toda la parte de las plantas que sean embestidas por los insectos.
Un dato a tener en cuenta sobre los bioinsecticidas es que su chequeo debe ser mayor a los insecticidas normales debido a que son menos residuales. Las características presentan un panorama favorable para la introducción de insecticidas naturales, pero, ¿por qué es importante usar este tipo de recursos en la agricultura?
¿Por qué es vital el manejo de plagas en la agricultura?
El sentido común habla de que el manejo de productos para prevenir enfermedades, plagas, bacterias, insectos, y demás siempre será bienvenido. El aumento de bacterias entre las especies podría generar una desaceleración en la producción de cultivos y retrasar la cosecha de la materia prima.
La razón principal por la que se controlan las plagas en la agricultura es porque dañan a los cultivos. ¿De qué manera? Las bacterias, insectos y demás mastican las hojas y destruyen las raíces o propiedades de los frutos y cultivos. Eso impacta negativamente en la producción ya que lo sembrado no hará efecto ante los síntomas adversos de las plagas.
Las plagas consumen la parte interna de las frutas o semillas y debilitan a las especies involucradas en las prácticas agrícolas. La calidad de los cultivos se pierde ante el debilitamiento de la agricultura. Las evaluaciones y mediciones son importantes en diversas industrias para ver debilidades y oportunidades de mejora. Controlar las plagas y equilibrar la producción de cultivos es esencial en la agricultura para mantener la eficiencia y calidad del trabajo.
No solo las enfermedades implican un riesgo sino que los insectos se alimentan de los nutrientes de las frutas y las semillas. Prevenir y llegar a tiempo a esta situación ahorrará tiempo, inversión, trabajo, y sobre todo mantendrá la calidad necesaria para afrontar el futuro.
Los bioinsecticidas transforman el manejo de plagas por la simple razón de que son necesarios para equiparar los estándares de calidad. Mediante la composición de materia orgánica y microorganismos, estos elementos no cuentan con químicos, no son tóxicos e implementan técnicas sostenibles hacia el medioambiente.
¿Cuál es el futuro de los bioinsecticidas?
La respuesta es clara y sencilla: prometedor. Al ser un recurso biológico, su futuro es alentado debido a que será utilizado por muchos agricultores con el fin de obtener beneficio entre los cultivos. Y de esa manera no solo es positivo para los trabajadores sino para el ambiente, el recurso clave para la existencia de las prácticas agrícolas.