Los alimentos orgánicos cuentan con una certificación especial que los distingue del resto de los productos. Ahora bien, para conseguir esta documentación hay que atender algunos requisitos particulares.

En relación a la producción orgánica y su certificación, en Argentina la empresa Agro Sustentable es un ejemplo de empresa B. Su línea comercial está basada en la venta de productos fertilizantes naturales y ecológicos que contribuyen al cuidado del medio ambiente.
En el caso puntual de Estados Unidos, la certificación orgánica cuenta con cinco pasos esenciales. Uno de ellos está relacionado a que el establecimiento o la granja debe elegir una entidad certificadora. Luego, un agente de esta entidad revisa la documentación presentada por el solicitante y controla que toda la información se ajuste a los criterios del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Una vez pasada esta etapa, un inspector va y controla el establecimiento y sus condiciones productivas. Y, finalmente el agente emite y entrega la certificación correspondiente.
De todos modos, para conservar la certificación, se realizan controles periódicos en los que se evalúa que se mantengan las mismas condiciones informadas en su momento.
Hay algunas dudas frecuentes entre las que se destaca el tema de los costos que requiere una certificación orgánica. Los montos varían según el agente que certifica, el tamaño y el tipo de operación. Por eso antes de pedirla es conveniente consultar las tarifas. Generalmente se pide un cierto monto al momento de solicitar la certificación, otro para la renovación anual y otro para las inspecciones que se llevan a cabo sobre los establecimientos y la producción.
Es importante tener en cuenta que ningún terreno destinado a la producción de materias primas orgánicas debe haber contado con la aplicación de sustancias tóxicas en los últimos tres años. En ese sentido, hasta que se cumpla este plazo, el establecimiento no podrá vender, etiquetar o dar a conocer el producto como orgánico ni usar el sello de alimento orgánico.
La importancia del sello orgánico
La utilización del sello orgánico en un producto es la real identificación de las características que tiene ese producto y de las normas de control que se han tenido en cuenta al momento de su elaboración. Además es la fuente informativa más directa que tiene el consumidor con el producto que va a elegir para ingerir.
La producción orgánica responde a determinadas formas de producción y a un manejo estricto del establecimiento, incluyendo prácticas culturales y biológicas que potencian la gestión de los recursos y se orientan a un mayor equilibrio natural, priorizando el cuidado de la biodiversidad.
El término Orgánico se usa para el etiquetado de alimentos o de otros productos agrícolas que han sido producidos de acuerdo con los estándares del USDA o de otras entidades dependiendo el país o la región.
¿Quién se tiene que someter a una certificación orgánica?
La certificación orgánica está dirigida a cualquier persona o empresa que elabore o manipule productos agrícolas.
En ese sentido, casi la mayoría de los productos agrícolas se pueden certificar como orgánicos, desde cultivos, ganado hasta productos procesados o cultivos especiales.
Las granjas pueden elegir la producción exclusiva de productos orgánicos o pueden hacer una modalidad mixta, combinado orgánico como inorgánico.
La asistencia financiera en los procesos de producción orgánica
En Estados Unidos hay diferentes líneas de financiamiento para aquellos programas o actividades que se quieran centrar en la producción de alimentos orgánicos. Asimismo, son ayudas que permiten una mejor conservación del entorno natural.
En esa línea, muchos de los programas están incluidos en el Servicio de Conservación de Recursos Naturales (NRCS). Uno de los ejemplos es la propuesta orgánica del Programa de Incentivos de Calidad Ambiental (EQIP) que sirve para diseñar e implementar acciones de conservación que tratan aquellas preocupaciones relacionadas a los recursos naturales y a las alternativas que pueden mejorar las condiciones de los suelos agrícolas o de otros elementos como el agua y la energía.
También existe el Programa de Administración de la Conservación (CSP) que está destinado al mantenimiento y el mejoramiento de los mecanismos de conservación que ya se encuentran disponibles. También propone algunas otras actividades para abordar inquietudes vinculadas al buen manejo de los recursos de la naturaleza.
Y, el Programa de Asistencia para la Gestión Agrícola (AMA) que se enfoca en la gestión de riesgos y daños y resuelve inconvenientes de recursos naturales mediante la conservación.
Para tener en cuenta
El proceso de certificación orgánica puede variar, pero normalmente tarda unos seis, puede tardar más dependiendo del momento de la solicitud y la temporada de cultivo.
Los costos de la certificación orgánica también son variados y se suelen actualizar. Las tarifas totales varían desde unos pocos cientos de dólares para operaciones pequeñas y sencillas hasta varios miles de dólares para operaciones más grandes. De todos modos, hay programas de ayudas financieras para poder afrontar el proceso y los gastos.
La inspección del establecimiento o la granja se hace una vez al año, pero también se puede recibir una inspección inesperada sin previo aviso.
Si se realizan cambios durante ese período se tiene que demostrar en el documento denominado Plan de Servicios de Producción (OSP), el cual debe estar actualizado y ser aprobado por un certificador.
Todos estos pasos y aspectos, otorgan un mayor control y seguimiento sobre la elaboración y comercialización de los productos orgánicos.