Los beneficios de las prácticas regenerativas en los cultivos extensivos

Los cultivos extensivos son una parte de la agricultura que predomina desde hace muchos años. Como marca la palabra “extenso”, abarca miles de hectáreas que van más allá del panorama completo. ¿Sirve o no sirve? ¿Se optimizan los recursos? ¿Cómo es la mano de obra? Estas preguntas suelen ser las más comunes cuando se presenta todo el listado.

Otra parte de la agricultura se refiere a las prácticas regenerativas, que tienen como misión restaurar y rehabilitar los recursos más importantes que se relacionan en las prácticas agrícolas, como el suelo, los cultivos, etc. Existe una serie de características que diferencia ambos conceptos, y un listado de ventajas que entrelaza las dos partes. 

¿Qué son los cultivos extensivos?

La historia de los cultivos extensivos se relaciona con la inferioridad de acciones. Poca mano de obra, pocos recursos y maquinarias, y menos cultivos en los que trabajar. Las miles de hectáreas que abarcan estos cultivos están sujetos a un control sencillo, de poca influencia humana y sujeta a las acciones de la naturaleza y sus recursos naturales. 

Varias fuentes conocedoras de la cotidianidad de la agricultura adjudican los cultivos extensivos a lo que ofrezca la naturaleza. Los cultivos se alimentarán de las escasas o numerosas precipitaciones, de la calidad de suelo y su fertilidad o degradación, y de las condiciones climáticas que actualmente juegan un rol importante en las prácticas agrícolas.

Una característica sustancial de los cultivos extensivos es la baja producción en las hectáreas. En la fácil comparación con la agricultura intensiva, el número de hectáreas alude a una baja intensidad. Esta actividad está relacionada a la poca injerencia de bioinsumos y maquinaria que sirve como fuente de escaneo y chequeo de la producción.

Uno de los beneficios que se desprende de las características de este tipo de agricultura es la conservación del medioambiente. La escasa participación de recursos y productos químicos en los cultivos permite un mejor estado de las hectáreas y producción.  Los cultivos extensivos impulsan la optimización de recursos para gestionar adecuadamente la producción y no dejar nada librado al azar.

Más allá del futuro de la agricultura extensiva, quiénes entran en juego son las prácticas regenerativas, un modelo agrícola enfocado en la sostenibilidad y el largo plazo. Muchos beneficios de este tipo de modelo sirven para fomentar los cultivos extensivos.

Prácticas regenerativas

Las prácticas regenerativas se basan en el suelo, la materia prima más importante en la producción de cultivos. Las especies se producen y desarrollan en el suelo, y las prácticas regenerativas tienen como objetivo restaurar y rehabilitar el mismo para una mayor eficiencia en la producción. En el rubro agro se habla de un suelo fértil cuando el mismo está capacitado para abastecer a los cultivos con los nutrientes necesarios. 

A través de la gama de recursos que ofrece la actualidad, el campo agro incluye la tecnología, digitalización y agricultura tradicional para impulsar las prácticas regenerativas. Los agricultores, trabajadores y especialistas de la regeneración en el campo agro ven al suelo como la fuente principal y esencial en la práctica. 

La práctica dedica una conservación constante para mantener la calidad del suelo. Debido a los factores climáticos que son más recurrentes, y el impacto humano que puede causar problemas, la revisión de la producción de cultivos en este modelo es superior y demanda más tiempo. La agricultura regenerativa incluye el aumento de la biodiversidad mediante la rotación de cultivos, la eliminación de químicos, el pastoreo y la inclusión de bioinsumos.

Las ventajas de las prácticas regenerativas en los cultivos extensos

El sentido común adjudica que las ventajas están relacionadas con el suelo y su tratamiento mediante la fertilidad y la implementación de recursos naturales en mayor escala. Con este proceso, se reduce la degradación del suelo y se mantiene fuera de serie la ineficiencia. 

También aumenta el ritmo de producción en los cultivos extensivos, que carecen de poca mano de obra y alcance. Con la inclusión de recursos naturales y las prácticas regenerativas, más personas trabajarán a la par para contemplar el avance de los cultivos. 

Otra de las ventajas que tienen las prácticas regenerativas en los cultivos extensos es la materia económica, un proceso que se ajusta con todo lo anterior e involucra el avance de la producción con la cosecha de materia prima y cultivos. Las hectáreas se ven afectadas de manera positiva y los agricultores también.

Todo lo que sea en pos de beneficiar el suelo se verá reflejado en el bien de la agricultura, en este caso, con los cultivos extensivos. El suelo, la biodiversidad, el ecosistema, la economía, los agricultores y una larga lista que podría extenderse con la cantidad de ventajas y factores. 

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