En el mundo empresarial son varias las firmas que se han convertido en empresas B. En Argentina, la empresa Agro Sustentable logró está calificación al igual que la productora de vinos, Raventós Codorníu. Todas ellas, desarrollan estrategias y mecanismos que buscan proteger y conservar el medio ambiente.
El grupo Raventós Codorníu está formado por 15 bodegas ubicadas en España, Argentina y California. El conjunto empresarial ha conseguido convertirse en empresa B, respondiendo a los estrictos controles y exigencias que esta calificación demanda.
Formar parte de las empresas B, orienta a seguir trabajando en pos del bienestar social y ambiental mediante las formas de producción diseñadas y elegidas.
En ese sentido, por más de dos años la empresa se ha esforzado en cumplir con los requisitos pedidos y ajustar sus acciones para poder obtener la certificación como empresa B. Asimismo, se ha transformado en el grupo de bodegas y bebidas con mejor puntuación en España.
La actividad de este grupo de bodegas, cobra una importancia especial teniendo en cuenta que es muy reducido el número de compañías dedicadas al mismo sector que son consideradas empresas B. Esto reafirma el compromiso del grupo empresarial con un modelo de negocio que busca ser rentable, pero al mismo tiempo, busca el cuidado del ambiente y los recursos naturales.
Para formar parte y llegar a ser empresa B, es necesario generar y obtener un desempeño integral en relación a áreas que comprenden los trabajadores, la comunidad social, el medio ambiente, los proveedores y los consumidores. Las compañías que buscan ser empresas B deben atender las necesidades y requerimientos de estos aspectos y lograr que se genere un desarrollo productivo que otorgue beneficios económicos sin desatender las cuestiones ambientales y sociales.
En esa dirección, las empresas B buscan el equilibrio entre sus metas y sus beneficios, utilizando sus proyectos empresariales como un impulso para obtener los resultados deseados.
En relación a la producción de vinos de la empresa, hay un enfoque totalmente natural en la producción de sus bebidas. El objetivo es darle valor a la tierra, cuidando el espacio ambiental y garantizando el bienestar de las personas a través de la producción de vinos, colaborando con la sostenibilidad de la región.
El modelo de producción del grupo de bodegas está enfocado en un mecanismo que implementa una agricultura orgánica y de precisión. La idea es evaluar cada acción y observar los efectos que puede generar en los suelos y en los cultivos para poder preservarlos mejor.
Además, la gestión dentro de la cadena de suministro y la relación que tiene con la producción de vinos está ensamblada con todos los productores de uva, lo cual ofrece un trabajo integral y más fortalecido.
Lo que también se ha tenido en cuenta en esta calificación como empresa B, es la centralización y la puesta en marcha de procesos en los que se han tenido en cuenta a todos los equipos de la compañía. Este trabajo colectivo es sumamente necesario para garantizar acciones y regulaciones internas y poder establecer criterios unificados y efectivos.
Referentes de la empresa han manifestado que este rango los posiciona como la mejor compañía en la producción de vinos y los alienta a seguir mejorando los procesos productivos y a que este desarrollo continúe.
La certificación B se renueva cada tres años, por ende este es un camino que recién comienza para la empresa. El objetivo es seguir fortaleciendo los lazos internos de la firma y llevar a cabo mecanismos productivos que garanticen un bienestar social y ambiental.
Las características de Raventós Codorníu
Los referentes asumen que el proceso para convertirse en empresa B de Raventós Codorníu no fue sencillo, debido a la gran cantidad de bodegas y el número de personas trabajadoras que conforman el grupo lo cual supone un desafío al momento de llevar a cabo acciones que tengan un efecto positivo integral. En ese sentido, las autoridades empresariales reconocen el esfuerzo que han hecho todas las partes involucradas para cumplir y alcanzar este logro.
Además, las autoridades sostienen que convertirse en una empresa B no es solo un trámite, sino que es el resultado de un proceso de transformación profundo, que comienza con una idea y con el interés de cuidar el medio ambiente y asumir un compromiso social preciso y termina con acciones concretas que involucran a todos los sectores de la compañía.
En ese recorrido, la empresa Raventós Codorníu ha demostrado un importante liderazgo enfocado en el cuidado ambiental y social, reduciendo o gestionando de mejor forma los recursos naturales. Tal es así que ha disminuido hasta en 50% el uso del agua respecto a años anteriores. También se ha centrado en fortalecer los lazos con las comunidad locales, acompañando a los productores y agricultores en sus procesos productivos.
De aquí en más restará que la empresa siga recorriendo este camino, buscando nuevas alternativas o estrategias que permitan mantener los logros conseguidos y mejorando aquellos procesos o aspectos que todavía necesitan ser fortalecidos.