Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), establecidos por las Naciones Unidas en 2015, constituyen un llamado global a la acción para eliminar la pobreza, proteger el planeta y garantizar un mejor estilo de vida para los habitantes del mundo para el 2030.
Entre los objetivos para el desarrollo sostenible, gran parte de ellos está orientado a activar las alianzas entre países para poder alcanzarlos. Se trata de acuerdos entre entidades tanto públicas como privadas que trabajen por el bienestar social y ambiental.
Esta meta da cuenta de la importancia que tiene la colaboración y las alianzas estratégicas para alcanzar objetivos globales que brinden un bienestar integral.
En particular, la función del Objetivo 17 hace referencia a que el alcance de metal globales es esencial para conseguir la integración entre diferentes actores y sectores de la sociedad, creando las condiciones necesarias para enfrentar los desafíos del futuro.
Las alianzas efectivas pueden movilizar y hacer que se compartan conocimientos, tecnología y recursos financieros, promoviendo así un camino hacia el desarrollo sostenible. En este contexto, es importante que estas alianzas no estén solamente enfocadas en unir las partes sino que también sirva como un espacio de encuentro para innovar y accionar.
La promoción de alianzas eficaces implica superar barreras significativas, integrando diferencias en objetivos, expectativas y culturas organizacionales. De todos modos, la creciente conciencia sobre los beneficios de la colaboración intersectorial ha despertado un mayor interés por el trabajo colectivo.
El rol del Objetivo 17 para generar un desarrollo sostenible
En ese sentido, el ODS 17 no es un objetivo en sí mismo, sino un medio para lograr que todos los demás objetivos se cumplan. La construcción de alianzas y la promoción de la colaboración son esenciales en este proceso, ya que permiten la sinergia de recursos, conocimientos y habilidades de forma que se reflejen en impactos positivos en los distintos sectores de la sociedad.
La implementación exitosa de este objetivo necesita un compromiso continuo y acciones específicas por parte de todos los actores involucrados, reconociendo que, en la unidad y la cooperación, se encuentra la potencia para enfrentar los retos actuales.
El trabajo colaborativo es el resultado de la búsqueda de un desarrollo sostenible. De esta forma, se pueden encarar desafíos complejos como el tratamiento de los efectos que está dejando el cambio climático y generar una mayor conciencia sobre el cuidado y la protección ambiental.
Dichas estrategias colectivas son importantes para generar soluciones innovadoras y sostenibles que serían inalcanzables por entidades actuando de manera aislada. En ese sentido, la interconexión es el camino para conseguir que se aplique los recursos necesarios y se desarrollen estrategias en pos de una mejor calidad de vida a nivel mundial.
Asimismo, el concepto de negocios conscientes resalta la necesidad de que las empresas operen de manera socialmente responsable, ambientalmente sostenible y económicamente viable.
Estos negocios tienen en cuenta que la cooperación es necesaria para alcanzar los objetivos de sostenibilidad e impulsar nuevos mecanismos que hagan crecer su competencia y posición dentro del mercado.
En ese sentido, al aplicar prácticas de negocios conscientes, las empresas pueden hacer contribuciones significativas a los ODS.
Implementar el ODS 17 es necesario para construir un mundo empresarial mejor. De esta manera, se alienta a que las colaboraciones pueden ampliar las oportunidades dentro del mercado y garantizar la responsabilidad social. Esta confluencia entre las empresas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible dará lugar a nuevos caminos innovadores que brinden las herramientas para desenvolverse dentro de las problemáticas actuales.
Las empresas conscientes tienen la capacidad de movilizar recursos financieros, tecnológicos y de conocimiento para acompañar iniciativas de desarrollo sostenible, como la inversión en proyectos de energía renovable, el uso de tecnologías verdes y la financiación de mecanismos de desarrollo.
Asimismo, pueden bregar por políticas que busquen la equidad y la justicia global, participando en iniciativas de colaboración internacional y adhiriéndose a estándares laborales y ambientales internacionales. Estas compañías pueden trabajar para desarrollar acciones en ciertos sectores como por ejemplo, el energético, educativo, sanitario. Al promover este tipo de soluciones sostenibles, las empresas conscientes se harán eco de los proyectos y en conjunto se podrá trabajar para conseguir buenos resultados.