La producción agrícola puede ser expandida o no, de acuerdo a determinados factores que intervienen en sus diferentes etapas y que pueden variar de acuerdo a las regulaciones de cada país o región.
En relación a los aspectos que pueden potenciar la producción agrícola, el clima y los recursos naturales son elementos que afectan la producción agrícola.
La influencia de éstos en el desarrollo de un cultivo determinado, depende de las características de la localidad geográfica y de las condiciones específicas de producción.
El ejemplo de la producción agrícola argentina
Según un informe del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la producción agropecuaria es una de las actividades económicas más expuesta a los riesgos climáticos por las características intrínsecas del sistema productivo, conformado por sistemas biológicos complejos y por las relaciones que existen entre distintos organismos como el suelo, las plantas y los animales.
En ese sentido, la producción agrícola tiene un alto índice de variabilidad el cual alcanza los niveles de lluvias, temperatura y otras condiciones del clima. Estos constituyen los principales factores que afectan directamente a los resultados deseados.
Los principales factores que influyen en el nivel y la calidad de la producción agrícola son:
-La disponibilidad de recursos naturales.
-El clima de la zona de la producción en cuestión.
La intervención de los recursos naturales en la producción no es tan sencilla.
Al momento de tener en cuenta la producción agrícola, los elementos que intervienen son:
- Los suelos en donde esa producción se llevará a cabo.
- La riqueza de los sustratos.
- La existencia de minerales con elevados niveles de nutrientes.
- El nivel de agua disponible para hidratar tus cultivos, hay que tener en cuenta la calidad y pureza.
El agua y los suelos son la base sobre la que se sustenta la producción agrícola. Es por esto que, el buen estado de conservación de ambos es fundamental si se quiere conseguir un buen rendimiento.
Dos aspectos importantes en la sustentabilidad de los sistemas de producción agrícolas son:
-El buen trabajo sobre los suelos
-La conservación de estudios sostenidos sobre la calidad del agua.
El uso de la tecnología para alcanzar una buena producción agrícola
El uso de la tecnología ha contribuido a mejorar la calidad laboral, gracias a la implementación de maquinaria especializada y el buen estado de las semillas.
También los dispositivos tecnológicos han provocado maximizar la cantidad y la calidad de la producción.
En las últimas décadas, el sector agroindustrial argentino se posicionó entre los pioneros a nivel mundial, adoptando nuevas tecnologías y una mejor gestión de los procesos.
En esa línea, el campo argentino es precursor en la aplicación de nuevas tecnologías de información y de agricultura de precisión.
La información y el capital humano resultan factores determinantes para la producción agrícola.
Los productores cada vez son más conscientes de la importancia de la tecnología y la necesidad de estar a la vanguardia en materia de desarrollo técnico, pero esa innovación no rinde frutos sin las personas que están en el campo para implementarla.
Es por eso que el capital humano específico aplicado al sector ha aumentado considerablemente en los últimos años, destacándose el grado de especialización profesional y técnico en las labores agrícolas.
En el informe del INTA mencionado se abordan los desafíos a los que se enfrenta la agricultura en la actualidad y la innovación tecnológica es uno de ellos.
Asimismo, se explica que en el sector empresarial, las innovaciones organizacionales han mejorado notablemente la eficiencia, resaltando el desarrollo de asociaciones productivas flexibles y un amplio mercado de prestadores de servicios para el agro lo cual ha contribuido en la creación de empresas dedicadas a la producción, procesamiento y comercialización, articuladas tanto en forma vertical como horizontal.
La capacitación permanente en tecnologías, procesos y uso responsable de los recursos naturales del campo es clave para mejorar los resultados.
Ante este escenario, la formación, inclusión de capital humano especializado e inversión en tecnología, son aspectos a tener en cuenta para poder desarrollar la actividad agrícola y, expandir hacia mercados locales e internacionales.