Las principales acciones para construir sistemas alimentarios sostenibles 

En los pequeños pueblos y grandes ciudades de América Latina y el Caribe, millones de personas se enfrentan diariamente a la dura realidad de la inseguridad alimentaria. Para los agricultores en zonas rurales y ciudadanos en crisis por el incremento de precios, el hambre sigue siendo una amenaza a tener en cuenta. 

En relación a las acciones en pos de la seguridad alimentaria, el apoyo a agricultores, la inversión en técnicas agrícolas sostenibles y el acceso a mercados de productos saludables y adaptados a la nueva realidad climática,  tienen un importante impacto en toda la sociedad. 

En un mundo de abundancia, donde se producen suficientes alimentos para alimentar a todos en el planeta, el hambre no debería ser un problema. De todos modos,  los conflictos, el cambio climático, los desplazamientos, las crisis económicas y la desigualdad provocan que 343 millones de personas padezcan hambre aguda. 

A partir de la dedicación y profesionalidad de más de 23.000 empleados en todo el mundo, el Programa Mundial de Alimentos (WFP) está presente en más de 120 países y territorios para llevar a cabo su misión. De esta manera, la iniciativa busca facilitar alimentos que salvan vidas a las personas desplazadas por conflictos y desamparadas por catástrofes, y ayuda a individuos y comunidades a que puedan hallar soluciones que cambien sus vidas ante los múltiples retos que afrontan para construir un futuro mejor.

En esta línea, el WFP plantea tres aspectos claves para enfrentar la inseguridad alimentaria: 

Impulsar la agricultura sostenible

José María  es el ejemplo de un productor que cultiva sorgo en una comunidad rural en La Unión, El Salvador. Con el apoyo de WFP y sus socios, ha conseguido dar salida a este cereal rico en fibra, vitaminas y antioxidantes, en un país donde cultivar maíz cada vez es más desafiante, debido a las recurrentes sequías. 

Reducir el desperdicio de alimentos

Rosario trabaja en el mercado mayorista de Lima durante largas horas y se siente muy orgullosa de la labor que realiza.  WFP apoya el traslado de alimentos recuperados y de calidad a agrupaciones sociales que alimentan  a grupos vulnerables. Mientras esto sucede en Perú, un tercio de los alimentos se desperdician a nivel mundial. Es por eso que combatir el desperdicio de alimentos, desde el hogar hasta los supermercados, ayudaría a cerrar la brecha del hambre y cuidar el planeta. Planificar mejor nuestras compras y donar alimentos en buen estado son pequeños pasos que marcan una gran diferencia.

Apostar por dietas más nutritivas

Nelly es parte de un comité de madres y padres de familia que realiza la comida de los niños de la escuela en una comunidad en Manta-Ecuador. Las clases de nutrición de WFP y sus socios han servido para que elaboren un menú óptimo para el aprendizaje, basado en frutas, verduras y otros productos de cercanía que además fomentan la sostenibilidad. Trabajar para que todas las personas, como Nelly y sus hijos, tengan acceso a una nutrición adecuada es esencial para romper el ciclo de la pobreza.

El hambre es una realidad que afecta a millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, con acciones concretas y colaborativas se puede cambiar esta situación. Al impulsar la agricultura sostenible, reducir el desperdicio de alimentos y apostar por una mejor nutrición, construimos sistemas alimentarios más fuertes y resilientes.

Cada decisión que se toma individualmente y como sociedad, contribuye a un futuro sin hambre, donde cada persona podrá acceder a una alimentación adecuada y sostenible para su bienestar y el de las próximas generaciones.

¿En qué consisten los términos sostenibilidad y sistemas alimentarios?

Existen muchas definiciones de desarrollo sostenible, la mayoría de las cuales tienen en cuenta la noción de que la verdadera sostenibilidad debe equilibrar las dimensiones económicas, sociales y ambientales.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) basa su enfoque de la sostenibilidad agrícola en dos definiciones, las cuales incorporan las tres dimensiones de la sostenibilidad:

Proyectos de ley agrícolas: los proyectos de ley agrícolas de 1977 y 1990 dan cuenta de cómo la agricultura sostenible mediante un sistema integrado de prácticas de producción vegetal y animal, tiene una aplicación específica en el sitio y que, a largo plazo permite: 

  • Cubrir las necesidades humanas de alimentación y fibra.
  • Mejorar la calidad ambiental y la base de recursos naturales de los que depende la economía agrícola.
  • Hacer el uso más eficiente de los recursos no renovables y de los recursos de las explotaciones agrícolas e integrar, cuando sea apropiado, los ciclos y controles biológicos naturales.
  • Conservar la viabilidad económica de las operaciones agrícolas. 
  • Mejorar la calidad de vida de los productores y de la sociedad en su conjunto.

En resumen, la conciencia y el compromiso social, generan que los procesos productivos tiendan a transformarse en tratamientos sustentables y respetuosos con el medio ambiente. Estas mismas acciones son necesarias para obtener los alimentos necesarios para lograr una mayor seguridad alimentaria a nivel mundial.  

More From Author

¿Cómo es la actividad agrícola en España y cómo se diferencia con sus regiones?

El trabajo de USDA para lograr una agricultura sustentable