La certificación orgánica consiste en un documento que garantiza que un cultivo se manejó siguiendo las normas de la producción orgánica.
La certificación de productos orgánicos es una seguridad para el consumidor, ya que cuando éste ve el sello de la agencia certificadora, lo reconoce y le da la pauta de que ese producto que va a adquirir es orgánico.
¿Quién certifica un producto orgánico en Argentina?
En Argentina, el SENASA es la autoridad competente en la fiscalización del cumplimiento de la normativa oficial en relación a la totalidad del proceso productivo-comercial.
Asimismo, la entidad habilita a entidades certificadoras, como la Organización Internacional Agropecuaria (OIA), para el control de quienes producen, elaboran y comercializan los productos orgánicos.
El SENASA se encarga de controlar a las entidades certificadoras mediante auditorías e inspecciones, brindando transparencia, asegurando la calidad y cumpliendo con las exigencias internacionales.
¿Cómo se puede obtener una certificación orgánica?
Para lograr la certificación con OIA de un producto orgánico, se completa una solicitud de certificación de acuerdo al tipo de actividad desarrollada por la empresa.
Una vez evaluada y aprobada la Solicitud por parte de OIA, se firma un contrato de adhesión al cumplimiento de los requisitos de la normativa orgánica.
En este proceso, se hará un intercambio de información donde se compartirán datos vinculados al establecimiento y a la forma de producción, bajo seguimiento orgánico.
Luego, el establecimiento recibirá la visita de un inspector de OIA, quien verificará la producción y el sistema del productor o procesador en relación con la norma orgánica, elaborando posteriormente un informe de inspección.
La OIA después tendrá que analizar ese informe de inspección junto con el resto de la documentación presentada por la empresa. De esta manera, verificará el cumplimiento de los requisitos de la norma para luego proceder a la entrega del Certificado Orgánico.
¿Cómo saber si un producto es orgánico?
Para que un producto pueda hacer mención a la producción orgánica mediante los términos “Orgánico”, “Ecológico”, “Biológico”, “Eco” o “Bio” tiene que estar verificado por un organismo certificador habilitado por SENASA, como por ejemplo la OIA, quien da conformidad respecto del cumplimiento sobre la normativa de producción orgánica.
De esta forma, el producto deberá llevar el logotipo “Orgánico Argentina” creado mediante la Resolución 1291/2012 del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, el cual señala a los productos orgánicos y es de fácil reconocimiento por parte del consumidor. Además del Sello de la Certificadora tiene que estar el número de registro por el cual el SENASA habilita a la entidad a certificar productos de origen vegetal, animal y alimentos procesados, según corresponda.
Producto orgánico en conversión vs y producto orgánico certificado
Según la normativa orgánica argentina, el productor antes de tener el certificado orgánico, debe someterse a un periodo denominado “periodo en conversión”, donde empieza a cumplir con la normativa orgánica pero todavía no cumple con los tiempos establecidos por dicha reglamentación. Esa es la diferencia que existe entre ambos productos.
Producto natural y producto orgánico: las diferencias
Los productos orgánicos, biológicos y ecológicos son aquellos que están bajo el control de una certificadora y cumplen con la normativa orgánica, mientras que los naturales, no tienen un control y pueden tener la presencia de pesticidas y/o fertilizantes sintéticos.
Es por esto que todo producto orgánico puede ser natural pero no todo producto natural puede ser orgánico.
En resumen, estas son las pautas de la certificación orgánica según la reglamentación existente en Argentina. Las normas pueden ir variando de acuerdo a la región productiva, pero en general el foco de la certificación está centrado en el control de las diferentes etapas de producción con el objetivo de brindarle una mayor seguridad al consumidor.