Certificación B: ¿cómo pueden obtenerla las empresas?

Desde hace algunos años, las empresas se están enfocando en la importancia del cuidado del medio ambiente. Este rasgo cobró especial notoriedad, a tal punto, que para todas aquellas que se ocupen de producir un desarrollo sustentable se emite un certificado.

En relación a qué tipos de empresas necesitan un certificado B, especialistas aseguran que dicho documento se les concede a aquellas firmas que pasan por una auditoría y compromiso de llevar adelante buenas prácticas de sustentabilidad, integrando buenas acciones sociales y ambientales en equilibrio con su negocio. 

En los últimos años, se observó un crecimiento significativo en el número de empresas comprometidas con la sostenibilidad y este número se refleja en la cantidad de empresas certificadas que pasaron a ser 230 en Argentina y más de 9.000 a nivel global.

El origen de la certificación B

La certificación B surgió como una iniciativa internacional con sede en Estados Unidos. La propuesta da cuenta de que el compromiso de las empresas con la sostenibilidad es cada vez más evidente, impulsado tanto por el mercado como por la demanda de mayor transparencia. 

En ese sentido, las empresas están interesadas en asumir un rol más activo en términos de sostenibilidad y responsabilidad social, lo que está llevando a un aumento en el número de organizaciones que buscan certificarse como empresas B.

Los requisitos para obtener la certificación B

En primer lugar, las empresas deben completar una evaluación de impacto que analiza cinco áreas clave: trabajadores, comunidad, medio ambiente, clientes y gobernanza. Este análisis consta de aproximadamente 200 preguntas, y la empresa debe alcanzar al menos 80 puntos para iniciar el proceso de auditoría y verificación internacional. 

Asimismo, las preguntas de la evaluación abarcan aspectos como las políticas de la empresa en relación a sus empleados y la comunidad que la rodea, entre otras prácticas sostenibles. Una vez completada la evaluación, la empresa debe proporcionar documentación de respaldo durante la verificación. Y después de completar este proceso y pagar las tarifas correspondientes, la certificación se otorga por un período de tres años, con la obligación de renovarse cada tres años.

Es necesario aclarar que cualquier empresa, independientemente de su tamaño o industria, puede desarrollar un plan de sostenibilidad adaptado a su actividad y a los objetivos de la organización.

Los beneficios de obtener la Certificación B

Entre algunos de los beneficios de la certificación B, se encuentra: 

  • Mejora de la reputación corporativa: esta certificación es reconocida mundialmente como un sello de integridad y compromiso con la sostenibilidad. Las empresas certificadas son mejor vistas por consumidores, inversores y otros stakeholders que valoran la responsabilidad social y ambiental.
  • Acceso a nuevos mercados y clientes: al demostrar un compromiso con prácticas sostenibles, las empresas pueden llegar a una base de clientes más amplia y diversa que prioriza el consumo responsable.
  • Mejora en la gestión interna y reducción de riesgos: la certificación B impulsa a las empresas a adoptar prácticas de gestión más sostenibles, reduciendo riesgos operativos y mejorando la eficiencia a lo largo del tiempo. Además, atrae talentos, ya que las personas eligen trabajar en lugares donde puedan compartir no sólo su conocimiento sino también sus valores.

En los últimos años, América Latina ha experimentado un crecimiento notable en el número de empresas que obtienen la Certificación B. Este auge es un reflejo del creciente compromiso de las organizaciones en la región con la sostenibilidad y la responsabilidad social. Hoy en día, más de 1.100 empresas han sido certificadas, convirtiendo a Latinoamérica en un líder emergente en el movimiento global hacia prácticas empresariales más éticas y sostenibles.

De todos modos, el impacto de la Certificación B en Latinoamérica va más allá de las empresas individuales. Está incentivando una reestructuración más amplia de las normativas y políticas empresariales, promoviendo un entorno donde la sostenibilidad es un fundamento esencial. 

Hoy en día, existen numerosas empresas que cuentan con la experiencia y las herramientas necesarias para guiar a los establecimientos en el proceso de obtener la Certificación B. Desde auditorías internas hasta la mejora continua de los procesos, las firmas pueden asegurar una transición hacia prácticas más responsables o el desarrollo de un modelo de negocio de impacto exitoso. 

En resumen, la Certificación B forma parte de un proceso  transformador para dar un paso significativo hacia un futuro más sostenible.

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